Hace ya
casi dos años que Mediaset, la mayor accionista de Telecinco, anunció su fusión
con el canal líder de PRISA en la televisión, Cuatro.
Sin duda
alguna era la una de las estrategias más ambiciosas en lo que a la fusión y
crecimiento de empresas informativas se refería. A primera vista parecía que Telecinco
sería el canal dominante de este nuevo grupo que apenas comenzaba a nacer. Y en
cierta medida ha sido así.
Y digo en
cierta medida porque a pesar de que es verdad que Telecinco continúa siendo el
canal mayoritario y la joya de la corona de Mediaset, también es necesario
decir que al contrario a lo que un alto porcentaje de la población pensaba,
Cuatro no se ha “telecinqueado”. Es decir la antigua cadena del Grupo PRISA
finalmente se ha resistido a convertirse en una nueva marioneta al servicio de
programas del corazón de corte amarillista, al menos de momento. Hasta ahora se
ha resistido de incluir en su parrilla ese tipo de programación con
colaboradores criticones gritando todo el día.
Esto, unido
a la conservación de su línea editorial y la apuesta por informativos de
calidad ha hecho que el nuevo hermano menor de Telecinco continúe
considerándose más o menos independiente de éste.
Sin embargo,
no todo ha sido un camino de rosas en esta unión empresarial. Habiendo presumido
siempre de tener gran variedad y libertad en lo que a productoras se refiere,
Cuatro se vio cada vez más influida por las productoras mayoritarias de
Telecinco como La Fábrica de la Tele o
Cuarzo. En beneficio de estas, productoras tradicionalmente tan importantes
para Cuatro como 7 y Acción (la
productora de propiedad de Pablo Motos que realizaba programas como El Hormiguero o Tonterías las Justas) se fueron distanciando hasta su divorcio
total con la cadena.
De este
modo, con la fusión, Cuatro renunciaba aparentemente a seguir creciendo y dejó de
luchar por ser una de las televisiones grandes y competitivas de nuestro país,
pasando a ser una pieza más del gigante empresarial en el que se está convirtiendo
Mediaset en los últimos años.
Queda claro
que este tipo de fusiones suelen ser siempre más beneficiosas para una de las
partes, y en este caso, al parecer, el caballo ganador es Telecinco. Solo nos
queda esperar para ver cómo continúa la evolución de estos canales y si finalmente
Cuatro seguirá manteniendo esta aparente independencia que la mantiene a flote
o si terminará, como muchos piensan, “telecinqueándose”.
Yo espero que cuatro siga en su linea porque es una cadena que lleva un formato que me gusta bastante y no termine como telecinco...
ResponderEliminarYo pienso que al al final cuatro terminara "telecincandose" por mucho que a los espectadores no nos guste la.linea de mediaset.
ResponderEliminarA mi manera de ver cuatro se a telecinqueado un poco. Por ejemplo a metido a presentadores de telecinco en su programación diaria. Me gustaba antes mas la cuatro de ahora aunque no ha perdido su habitual programación pero se nota la influencia de telecinco.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con jaribo, pero tambien es de decir que me parece normal que a cuatro se le note la infliencia de mediaset ya que es la que tiene la mayoria de las acciones, lo unico que ya cabe mencionar es que por el bien de cuatro y mas bien por los espectadores que no sigas telecincandose
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